Una sobreviviente de abuso sexual ha hecho un llamado a un cambio en la forma en que la sociedad aborda la violencia sexual. La víctima insta a las familias a educar a niños y hombres en el respeto hacia los demás, en lugar de poner la carga de prevenir el abuso principalmente en las niñas. Esta perspectiva busca transformar el enfoque tradicional, que a menudo se centra en las medidas que las potenciales víctimas deben tomar para protegerse. La sobreviviente argumenta que la responsabilidad recae en los agresores potenciales y en la necesidad de modificar las actitudes y comportamientos que perpetúan la violencia. Este cambio cultural, según la víctima, es crucial para prevenir futuros casos de abuso sexual. El llamado a la acción subraya la importancia de una educación basada en la igualdad y el respeto mutuo desde una edad temprana.