La frustración en África por el Mundial de 2026, que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México, se intensifica debido a las políticas de visado impuestas por el gobierno de Donald Trump. Aficionados, árbitros y periodistas africanos están experimentando dificultades significativas para obtener las visas necesarias para asistir al evento. Esta situación ha generado acusaciones de humillación y discriminación. Paralelamente, las críticas hacia el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, están aumentando, con acusaciones de falta de acción para resolver el problema. La comunidad africana expresa su descontento por la aparente falta de consideración hacia su participación en el torneo. La polémica amenaza con empañar la imagen del Mundial y las relaciones entre la FIFA y las federaciones africanas.