La jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, no asistió al partido inaugural del Mundial 2026 debido al elevado costo de las entradas. Este hecho, revelado a través de una carta publicada en The Guardian, ha generado una discusión sobre la creciente desigualdad en el acceso a eventos deportivos de gran magnitud. La carta denuncia que los precios de las entradas están fuera del alcance de muchos aficionados tradicionales, especialmente aquellos con menores recursos económicos. La situación pone de manifiesto una brecha entre la comercialización del evento y su esencia como espectáculo popular. Críticos argumentan que la FIFA prioriza los beneficios económicos sobre la inclusión de la afición. El caso de Sheinbaum se ha convertido en un símbolo de esta problemática global, evidenciando la dificultad para que los seguidores de siempre puedan disfrutar del Mundial. La polémica plantea interrogantes sobre el futuro de la accesibilidad en eventos deportivos internacionales.