Durante un partido reciente, el pilar de los Warriors, Jackson Ford, se vio obligado a abandonar el campo debido a una lesión en el hombro. Ford se retiró visiblemente afectado, agarrándose el hombro mientras salía. Posteriormente, el jugador Wayde Egan también sufrió una lesión, esta vez en la pierna, y permaneció tendido en el campo. La naturaleza y gravedad de ambas lesiones aún no se han determinado oficialmente. Los Warriors enfrentan ahora la incertidumbre sobre la disponibilidad de estos dos jugadores clave para futuros encuentros. El equipo médico evaluará a Ford y Egan para determinar el alcance de sus lesiones y el tiempo estimado de recuperación. Estas bajas podrían afectar significativamente las estrategias del equipo en las próximas semanas.