Una serie de terremotos golpeó Venezuela y Japón en un lapso de dos horas, un fenómeno considerado extremadamente raro por meteorólogos. En Venezuela, los sismos causaron la muerte de al menos 32 personas y dejaron a cientos de heridos. Expertos estadounidenses temen que el número de víctimas en Venezuela pueda ascender a decenas de miles. El meteorólogo Noah Bergren describió la secuencia de eventos como una anomalía histórica, estimando que ocurre aproximadamente una vez cada 1000 a 1200 años. Las autoridades continúan evaluando los daños y coordinando labores de rescate en las zonas afectadas. La comunidad internacional ha ofrecido asistencia a ambos países. La magnitud y proximidad temporal de los terremotos han generado preocupación a nivel global.
