La OTAN ha confirmado que los recortes estadounidenses en sus fuerzas de respuesta rápida entran en vigor de forma inmediata. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha declarado que otros miembros de la alianza compensarán la reducción de la contribución de EE.UU. Rutte enfatizó que, en caso de conflicto, todos los aliados, incluido Estados Unidos, movilizarían todos sus recursos para garantizar una respuesta efectiva. La fuerza de respuesta rápida, aunque con una capacidad de despliegue ágil, es principalmente una herramienta de planificación estratégica. Esta fuerza está preparada para abordar una amplia gama de situaciones, desde asistencia humanitaria y ayuda en desastres hasta conflictos armados. La OTAN confía en que la reducción no afectará significativamente su capacidad de respuesta general.