El analista Rami Khouri sostiene que es imperativo que Estados Unidos intervenga para modificar la postura de Israel respecto al Líbano. Según Khouri, un cambio real en la política israelí solo ocurrirá si Washington ejerce una presión directa y efectiva. El autor argumenta que las medidas actuales son insuficientes para detener la escalada de tensiones en la región. En este sentido, subraya que la influencia estadounidense es la única herramienta capaz de forzar un giro estratégico en Tel Aviv. El objetivo sería alcanzar una estabilidad duradera que evite un conflicto mayor en el Líbano. Finalmente, el texto plantea que la responsabilidad de mediar recae fundamentalmente sobre la potencia norteamericana.