El gobierno argentino ha adjudicado la licitación para una vía navegable de importancia estratégica para Uruguay, poniendo fin a un proceso marcado por la polémica. La controversia incluyó la presentación de una carta desde Estados Unidos durante la fase de licitación. A pesar de las tensiones iniciales, el gobierno argentino asegura que no hubo impugnaciones formales por parte de las empresas interesadas en el proyecto. Se espera la firma del contrato en un plazo máximo de 30 días, lo que permitirá avanzar con la infraestructura. Esta ruta fluvial es crucial para el comercio y la logística de Uruguay. La adjudicación representa un paso adelante en la cooperación bilateral entre Argentina y Uruguay en materia de infraestructura y transporte fluvial. Se desconoce el nombre de la empresa adjudicataria.