Ucrania lanzó un ataque nocturno con drones contra múltiples objetivos en Crimea, Donetsk, Zaporiyia y en las afueras de Moscú. El ataque se centró en instalaciones energéticas, intensificando la campaña ucraniana contra la infraestructura petrolera rusa. Las autoridades rusas confirmaron el impacto de los drones, aunque no detallaron la magnitud de los daños. Este ataque representa una escalada en las operaciones ucranianas dentro de territorio ruso y áreas ocupadas. No se han reportado víctimas hasta el momento, pero la situación sigue en desarrollo. El Kremlin condenó el ataque, calificándolo de acto terrorista. Se espera una respuesta por parte de Rusia.
