Las negociaciones con Irán, marcadas por el caos, permitieron al expresidente Trump declarar una victoria, aunque la paz definitiva aún no se ha alcanzado. El conflicto bélico previo supuso un coste de decenas de miles de millones de dólares para Estados Unidos. Esta situación también generó tensiones en las reservas de municiones y en las alianzas del país norteamericano. Además, se experimentó un aumento significativo en los precios del combustible a nivel global. La inestabilidad afectó profundamente al mercado energético internacional, exacerbando las tensiones económicas preexistentes. A pesar de la retirada de Trump del acuerdo nuclear, las consecuencias económicas y geopolíticas del conflicto persisten. La situación actual sigue siendo compleja y la resolución del conflicto, incierta.