Tailandia ha reactivado un proyecto de un corredor terrestre de 30.000 millones de dólares que conectará sus costas este y oeste, buscando una alternativa a la estratégica ruta marítima del Estrecho de Malaca. La iniciativa, impulsada por el Primer Ministro Anutin Charnvirakul, busca reducir la dependencia de puntos de estrangulamiento marítimos clave, especialmente tras las tensiones recientes en el Estrecho de Ormuz. El proyecto contempla el transporte de mercancías entre puertos en ambos lados de la península tailandesa. Sin embargo, la propuesta ha generado preocupación entre pescadores locales, como Chaiyaporn Arunrasamee, que temen los impactos negativos del desarrollo. El gobierno tailandés argumenta que el corredor terrestre mejorará la logística regional y fortalecerá la economía del país. La reactivación del proyecto responde a la creciente vulnerabilidad de las rutas marítimas globales.
