La policía checa ha presentado cargos contra diez personas, ocho extranjeros y dos ciudadanos checos, por un fraude masivo de IVA relacionado con servicios de taxi. Se acusa al grupo de evadir impuestos durante un período no especificado, causando pérdidas al estado por 300 millones de coronas checas, equivalentes a aproximadamente 12 millones de euros. La investigación se centra en la operativa de varias empresas de taxis y la manipulación de facturas para reducir la cantidad de IVA pagada. Las autoridades no han revelado detalles específicos sobre las nacionalidades de los acusados extranjeros ni el modus operandi exacto del fraude. Se espera que el caso avance a juicio, donde se determinará la culpabilidad y la extensión total de las pérdidas financieras para el estado checo. Las autoridades fiscales están intensificando los controles sobre el sector del taxi para prevenir futuros fraudes similares.
