La policía sueca investiga la posible conexión entre la venta ambulante de fresas, que aumenta significativamente durante el fin de semana de San Juan, y actividades criminales. Las sospechas se centran principalmente en delitos fiscales y lavado de dinero, según Nils Lundmark, coordinador de autoridades policiales en el área de Globen, Estocolmo. La proliferación de puestos de venta temporales ha levantado alertas sobre el origen de los fondos y el cumplimiento de las regulaciones tributarias. Las autoridades no descartan que la venta de fresas sirva como fachada para ocultar ganancias ilícitas. Se espera un incremento en la vigilancia durante este período de alta demanda. La investigación busca desmantelar posibles redes de delincuencia que se aprovechan de este comercio estacional.