El futbolista Viktor Gyökeres ha compartido una anécdota personal relacionada con su madre, Sofia. En el relato, Sofia plantea una duda sobre la edad mínima permitida para permanecer en el parque de atracciones Gröna Lund hasta el cierre sin compañía parental. Esta pregunta fue enviada directamente a su hijo, generando una reacción humorística por parte del jugador. Gyökeres respondió entre risas, sugiriendo que ante tal cuestionamiento "tendría que darse por vencido" o "rendirse". El episodio destaca un momento cotidiano y familiar del deportista. La interacción subraya la relación cercana y el sentido del humor entre madre e hijo. El incidente ha sido rescatado como una curiosidad sobre la vida privada del atleta.
