El nuevo gobierno de Eslovenia ha anunciado la eliminación de los controles policiales en sus fronteras con Croacia y Hungría a partir del 12 de junio. Esta medida pone fin a las verificaciones temporales implementadas desde otoño de 2023. Originalmente, la política había sido extendida hasta finales de diciembre, pero se ha revertido para facilitar el flujo de viajeros. El objetivo principal es descongestionar las fronteras durante la temporada alta turística. La decisión busca agilizar el tránsito y evitar retrasos, especialmente ante la llegada del verano. Las autoridades eslovenas esperan que esta medida contribuya a una experiencia más fluida para los turistas y residentes. Se espera un impacto positivo en el turismo y el comercio regional.