Una generación de eslovacos de veinte años ha crecido bajo la influencia dominante del político Robert Fico y su partido Smer. Nacidos en torno al primer triunfo electoral de Fico, su infancia se vio sacudida por el asesinato de Ján Kuciak y Martina Kušnírová, un evento que les impactó en la escuela primaria. La pandemia de COVID-19 interrumpió su proceso de admisión a la escuela secundaria, complicando sus perspectivas educativas. Simultáneamente, han vivido el desarrollo del conflicto en Ucrania durante sus años de formación. Estos acontecimientos clave han moldeado su visión del mundo y su percepción de Eslovaquia, generando una perspectiva única sobre el futuro del país. Su experiencia refleja un período de inestabilidad y cambio constante en la historia reciente de Eslovaquia.