La doctora Olivera Kontić Vučinić, destituida en junio como jefa de departamento en el centro clínico GAK Višegradska de Serbia, afirma que las represalias en su contra continúan. Su destitución inicial se produjo tras expresar su apoyo a estudiantes que protestaban. Kontić Vučinić alega que se le niegan oportunidades laborales y se obstaculiza su carrera profesional. Denuncia una campaña sistemática para marginarla dentro del sistema de salud serbio. La doctora considera que estas acciones son una forma de intimidación y represalia por su activismo. Las autoridades del centro clínico no han emitido una declaración oficial sobre las nuevas acusaciones. Kontić Vučinić busca visibilizar su caso y defender su derecho a expresar su opinión.
