Una madre escocesa, Nicole Watt, de la localidad de Carluke, ha transformado temporalmente su casa en una réplica gigante de la casa de Barbie. La impresionante transformación costó aproximadamente 5.000 libras esterlinas (unos 145.000 coronas checas). La vivienda, ahora completamente rosa, se ha convertido en una atracción local y ha generado gran interés en las redes sociales. Watt realizó esta metamorfosis para deleitar a su hija, demostrando el esfuerzo que algunos padres están dispuestos a hacer por sus hijos. Afortunadamente para los vecinos, la decoración es una instalación temporal. La iniciativa ha captado la atención de medios y usuarios, destacando la creatividad y el cariño materno.
