El líder de la oposición británica, Keir Starmer, calificó de “imprudente” el disparo de advertencia realizado por un buque de guerra ruso en el Canal de la Mancha, apuntando cerca de un yate británico. El incidente ocurrió el martes, generando críticas en el Reino Unido. El Ministerio de Defensa británico ha minimizado el suceso, describiéndolo como un incidente aislado sin conexión aparente con la reciente intercepción de un petrolero sospechoso de pertenecer a la flota sombra rusa. La intercepción del petrolero fue llevada a cabo por comandos británicos el fin de semana. Las autoridades británicas investigan las circunstancias exactas del disparo y su posible motivación. El gobierno británico no ha emitido una declaración oficial contundente más allá de la valoración de Starmer y la caracterización del Ministerio de Defensa. La situación aumenta la tensión en la región.
