Ataques rusos en las regiones de Donetsk y Jersón causaron la muerte de tres civiles y heridas a 14 más el 13 de junio. Los bombardeos afectaron zonas pobladas en ambas provincias, según fuentes oficiales ucranianas. Donetsk, en particular, ha sido escenario de intensos combates en las últimas semanas. Las autoridades locales han instado a los residentes a buscar refugio ante la escalada de la violencia. Este incidente se suma al creciente número de bajas civiles reportadas desde el inicio de la invasión rusa. Se están recopilando pruebas de posibles crímenes de guerra relacionados con estos ataques. La situación humanitaria en las zonas afectadas continúa siendo crítica.
