Un activista y artista ruso fue asesinado a tiros en el este de Polonia, cerca de la frontera con Bielorrusia. El hombre, cuya identidad no ha sido completamente revelada, había exhibido recientemente caricaturas satíricas que ridiculizaban a Stalin y al presidente ruso Vladimir Putin en una exposición en Berlín. El incidente ocurrió pocos días después de la exhibición, lo que ha generado especulaciones sobre una posible conexión. Las autoridades polacas han iniciado una investigación para esclarecer las circunstancias del asesinato y determinar si existió motivación política. El caso ha despertado preocupación en la comunidad artística y entre defensores de la libertad de expresión. Se desconoce por el momento si el artista había recibido amenazas previas. La proximidad a la frontera bielorrusa añade complejidad a la investigación.
