Un nuevo ciclo de reclutamiento forzoso se está llevando a cabo en el ejército ruso, según informes del movimiento partisan Ateș. La campaña se centra en individuos considerados más vulnerables a la intimidación y la presión, incluyendo personas con deudas y exreclusos. Ateș afirma que Moscú ha emitido directivas estrictas a las autoridades regionales para aumentar la captación de soldados. Las regiones que no cumplen con los objetivos de reclutamiento han incrementado la actividad de las oficinas militares y de las fuerzas de seguridad. El grupo Ateș advierte contra la firma de documentos bajo coacción. La información fue difundida a través de su canal de Telegram y reportada por Kyiv Post.
