Un empleado de la compañía eléctrica rural fue secuestrado y agredido por individuos locales debido a las interrupciones del suministro eléctrico. El incidente ocurrió en un contexto de frustración pública por los cortes de energía. Oficiales de la compañía eléctrica, con la ayuda de residentes, lograron rescatar al empleado. Se ha presentado una denuncia formal ante la policía solicitando acciones legales contra los responsables. Las autoridades investigan el caso como un acto de violencia relacionado con el descontento por el servicio eléctrico. El suceso pone de manifiesto la tensión existente entre la comunidad y la empresa proveedora de energía. Se espera que las investigaciones conduzcan al arresto de los agresores y a la resolución del problema de los cortes de luz.
