La dirección del Partido Nacional Liberal (PNL) de Rumanía ha decidido expulsar a veinte de sus miembros, incluyendo parlamentarios y líderes de consejos de condados, acusados de desafiar la autoridad del partido. La lista de expulsados incluye a figuras prominentes como Adrian Veștea, Cătălin Predoiu, Hubert Thuma y Alina Gorghiu. Esta medida se produce tras tensiones internas y se considera una purga de elementos disidentes. La decisión busca reafirmar el control de la dirección central sobre el partido. Se ha confirmado que tres miembros del PNL evitaron la expulsión. La expulsión de estos miembros podría tener implicaciones significativas en el equilibrio de poder dentro del partido y en su representación política.