El gobierno propuesto por Adrian Veștea no logró obtener el voto de confianza del Parlamento rumano. La votación, realizada en la madrugada del martes, resultó en 189 votos a favor, insuficientes para alcanzar los 233 votos mínimos requeridos para la investidura. Se registraron un total de 212 votos emitidos. El anuncio oficial fue realizado por el propio Veștea en el pleno del Parlamento. Este resultado implica que el gobierno propuesto no podrá asumir el poder. Se espera que se inicien nuevas negociaciones para formar una coalición gubernamental viable. La situación política en Rumanía se encuentra ahora en un estado de incertidumbre.