El ringgit malayo se debilitó al abrir la jornada, cotizando en 4.1450/4.1505, influenciado por la fortaleza del dólar estadounidense. Esta depreciación se atribuye a datos económicos positivos divulgados en Estados Unidos que respaldan la moneda norteamericana. Se prevé que el ringgit se mantenga en un rango limitado de fluctuación en espera de la publicación del informe de inflación del Índice de Precios al Consumo Personal (PCE) de EE.UU. Los analistas anticipan que este informe tendrá un impacto significativo en las políticas monetarias futuras. La atención del mercado se centra en los datos de inflación estadounidense como factor determinante para la evolución del ringgit. La volatilidad podría aumentar una vez que se conozcan los resultados del informe del PCE.
