El conflicto en Ucrania, iniciado con la expectativa rusa de una rápida victoria, supera ya en duración a la Primera Guerra Mundial. A pesar de las dificultades económicas que enfrenta Rusia, el país no ha colapsado. Sin embargo, el presidente Vladimir Putin enfrenta cinco señales de alerta que indican que la guerra no está progresando como esperaba. La revista Newsweek destaca la duración del conflicto como un factor clave. Estas señales sugieren un panorama cada vez más desafiante para el Kremlin. La situación plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de la estrategia rusa a largo plazo.