La Plaza Jiřího z Poděbrad en Praga, conocida por su distintivo carácter y la iglesia de Josip Plečnik, ha sido recientemente renovada. La arquitecta Pavla Melková, involucrada en el proyecto, destaca que las mejoras más exitosas son aquellas que pasan desapercibidas. La revitalización se centró en el espacio público de la plaza, buscando modernizarla sin alterar su esencia original. Melková enfatizó la importancia de la valentía al realizar cambios en un lugar ya conocido y apreciado por los ciudadanos. El objetivo principal fue mejorar la funcionalidad y el disfrute del espacio público para los residentes y visitantes. La intervención arquitectónica priorizó la integración armoniosa con el entorno existente, respetando el legado histórico y cultural de la plaza.