El presupuesto federal de Pakistán para el año fiscal 2027 contempla una reducción del 8% en los subsidios, situándolos en 1,09 billones de rupias. Esta disminución refleja las severas restricciones fiscales que enfrenta el país, exacerbadas por las obligaciones derivadas del programa del Fondo Monetario Internacional (FMI). El gobierno busca racionalizar el gasto público y aumentar los ingresos para estabilizar la economía. Sectores clave como la energía y los bienes básicos podrían verse afectados por estos recortes. Analistas señalan que la medida podría generar presiones inflacionarias, especialmente para los consumidores de bajos ingresos. El gobierno argumenta que la reducción es necesaria para lograr la sostenibilidad fiscal a largo plazo y evitar una mayor acumulación de deuda. Se espera que el nuevo presupuesto se centre en el crecimiento impulsado por el sector privado y la atracción de inversión extranjera.