El tráfico de petroleros se ha reanudado por el Estrecho de Ormuz tras la entrada en vigor de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán, poniendo fin a interrupciones en el suministro energético global. El protocolo busca cesar las hostilidades que afectaban el comercio marítimo y han impactado los precios del petróleo a nivel mundial. A pesar de este avance, la estabilidad en Oriente Medio se ve amenazada por recientes ataques israelíes en Líbano. Estos nuevos incidentes generan dudas sobre la viabilidad de una paz duradera en la región. Analistas señalan que la situación sigue siendo volátil y susceptible a nuevas escaladas. El acuerdo, aunque positivo, no garantiza la resolución completa de los conflictos existentes. La comunidad internacional observa con cautela la evolución de los acontecimientos.