Ante la grave saturación de las cárceles y la escasez de personal, el gobierno de los Países Bajos planea implementar medidas de emergencia que permitirán a más detenidos trabajar fuera de prisión durante el día, regresando a sus celdas por la noche. La iniciativa, propuesta por la Secretaria de Estado de Justicia, Van Bruggen, busca aliviar la presión sobre el sistema penitenciario. El plan incluye ampliar los criterios para que más reclusos puedan participar en programas de trabajo externo y reducir la supervisión para aquellos con sentencias cortas. Como medida adicional, se considera la posibilidad de adelantar las liberaciones condicionales, extendiendo el periodo actual de dos semanas a un máximo de 28 días. Estas medidas más drásticas se contemplan únicamente si el plan inicial no logra resolver la crisis. Existe debate dentro de la coalición gobernante sobre estas propuestas, diseñadas para evitar el colapso del sistema carcelario.