La OTAN ha iniciado un proceso de expansión de su presencia militar en la región del Báltico. Como parte de esta estrategia, la Marina de los Estados Unidos llevará a cabo la construcción de bases en Letonia. Esta medida busca fortalecer la capacidad de respuesta de la alianza en su flanco oriental. El despliegue incluye el entrenamiento de tropas para enfrentar diversos escenarios de crisis potenciales. Estas acciones reflejan una creciente preocupación por la estabilidad geopolítica en la zona. El objetivo principal es disuadir posibles agresiones mediante una infraestructura militar más robusta. De este modo, se consolida la cooperación defensiva entre los países miembros de la organización.