La demanda de entradas para los partidos del Mundial en el estadio de Miami es excepcionalmente alta, generando una intensa competencia entre los interesados. Los precios han alcanzado niveles significativos, sorprendiendo incluso a expertos en eventos deportivos. La disponibilidad de boletos es limitada, y el acceso al estadio se ha convertido en un desafío para muchos aficionados. La situación refleja el gran interés que despierta el evento a nivel global. Se espera que la reventa de entradas continúe siendo activa, con precios potencialmente aún más altos. Las autoridades competentes están monitoreando la situación para evitar prácticas ilegales y garantizar un acceso justo, en la medida de lo posible.