Los habitantes del sur de Líbano evalúan los daños tras la reanudación de los combates entre Israel y Hezbollah. A pesar de un acuerdo internacional y una disminución inicial de la violencia, Israel llevó a cabo ataques el lunes, causando al menos una víctima mortal. Los enfrentamientos, que se intensificaron en marzo, han resultado en cerca de 3.800 fallecidos hasta la fecha. La escalada ha provocado el desplazamiento de aproximadamente 1,2 millones de personas en la región. La tregua, considerada frágil desde su inicio, no ha logrado contener la violencia persistente. La situación humanitaria en el sur de Líbano se deteriora rápidamente debido a los continuos ataques y el desplazamiento masivo de civiles. La comunidad internacional observa con preocupación la escalada del conflicto.
