Un ciudadano israelí, Oren David Shachar, propietario de un hospicio en Los Ángeles, ha sido acusado de fraude a Medicare por un monto aproximado de 27 millones de dólares. La acusación se basa en la falsificación de registros de pacientes, utilizando información personal de beneficiarios fallecidos. Shachar supuestamente obtuvo esta información de un empleado de una funeraria local. Las autoridades alegan que el fraude involucró la presentación de reclamaciones falsas a Medicare en nombre de pacientes que ya habían fallecido. Se enfrenta a cargos penales por su presunta participación en este esquema fraudulento. La investigación continúa para determinar el alcance total del fraude y posibles cómplices. El caso destaca la vulnerabilidad de los sistemas de salud a este tipo de actividades ilícitas.
