El viceministro de Asuntos Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, declaró que el acceso a las instalaciones nucleares atacadas recientemente, así como a los materiales relacionados, estará condicionado a la consecución de un acuerdo final en las negociaciones en curso. Teherán vincula cualquier inspección o investigación a medidas concretas por parte de las otras partes involucradas. Gharibabadi no especificó qué tipo de “pasos prácticos” se requieren, pero enfatizó que el acceso no se concederá de forma independiente. La declaración se produce tras los ataques, atribuidos a Estados Unidos e Israel, contra instalaciones nucleares iraníes. El funcionario iraní subrayó que la decisión sobre el acceso se tomará exclusivamente dentro del contexto de un acuerdo integral. Esta postura sugiere que Irán busca garantías y concesiones antes de permitir cualquier inspección de los sitios afectados. La situación complica aún más las ya tensas negociaciones para revivir el acuerdo nuclear de 2015.