Irán ha anunciado el cierre del Estrecho de Ormuz en respuesta a ataques israelíes en Líbano, una medida que Estados Unidos ha desmentido categóricamente. La declaración iraní eleva la tensión en una región ya volátil, crucial para el tránsito marítimo global. Paralelamente, delegaciones de Washington y Teherán se dirigen a Suiza para participar en negociaciones consideradas clave. El propósito de estas conversaciones no ha sido detallado, pero se espera que aborden las crecientes tensiones regionales y las preocupaciones sobre el programa nuclear iraní. La discrepancia entre Irán y Estados Unidos sobre el cierre del estrecho subraya la complejidad de la situación. Se anticipa que las negociaciones en Suiza serán difíciles, dada la profunda desconfianza entre ambas naciones.