Delegados de Estados Unidos, Pakistán y Qatar esperaban a representantes iraníes en Lucerna, Suiza, para conversaciones de paz. La delegación iraní, al ingresar a la sala, detectó la presencia de medios de comunicación no autorizados. Como respuesta a esta situación, los representantes de Teherán optaron por abandonar las negociaciones de inmediato. El incidente ocurrió en un momento delicado, sin que se hayan revelado los temas específicos que se discutirían. La salida de Irán plantea interrogantes sobre el futuro de las gestiones diplomáticas en la región. No se han emitido declaraciones oficiales por parte de ninguno de los países involucrados hasta el momento. La presencia de la prensa ha sido calificada como una violación del protocolo establecido para estas reuniones confidenciales.