Expertos advierten sobre una situación crítica en el mercado laboral húngaro, caracterizada por una pérdida neta anual de aproximadamente 50,000 trabajadores. Este descenso se debe a una tasa de jubilaciones y emigración superior a la de nuevos ingresos al mercado. La situación podría agravarse si no se aborda la lenta adopción de la inteligencia artificial en el país, en comparación con otras naciones europeas. La falta de inversión y capacitación en IA podría limitar la productividad y competitividad de Hungría. Analistas señalan que esta combinación de factores representa un desafío significativo para el crecimiento económico futuro. La escasez de mano de obra cualificada podría afectar a diversos sectores de la economía. Se requiere una estrategia integral para atraer y retener talento, así como para impulsar la innovación tecnológica.