Informes recientes sugieren una posible reestructuración significativa dentro de las fuerzas de seguridad húngaras. Específicamente, se plantea la disolución de la unidad especial TEK (Tactical and Criminal Intelligence Unit). Paralelamente, la Oficina Nacional de Investigación (Nemzeti Nyomozó Iroda) podría recuperar su estatus de autonomía operativa. El Ministerio del Interior no ha confirmado oficialmente estas informaciones, argumentando que el borrador final de la modificación legislativa aún no está completo. La falta de confirmación oficial genera incertidumbre sobre el futuro de estas instituciones clave. Esta posible reorganización podría tener implicaciones importantes en la lucha contra el crimen y la seguridad nacional. Se espera que los detalles concretos se revelen una vez que se publique el proyecto de ley.