La selección noruega regresó a la competición internacional con una contundente victoria por 4-0 sobre Irak en un partido disputado en Boston. El delantero del Manchester City, Erling Haaland, fue la figura destacada del encuentro, anotando dos goles y ampliando su impresionante récord goleador con la selección a 57 tantos en 51 partidos. El equipo dirigido por Ståle Solbakken demostró su potencial como una "generación dorada" al superar a un Irak que ofreció resistencia. La victoria marca un comienzo prometedor para Noruega en su camino hacia la clasificación para futuros torneos internacionales. El partido evidenció la efectividad ofensiva de Noruega y la creciente amenaza que representa Haaland a nivel internacional. La actuación de Haaland consolida aún más su posición como uno de los delanteros más temidos del mundo.