Una inspección reciente en el valle de Solton-Sary, en la región de Naryn, ha evaluado el cumplimiento de las normativas ambientales durante la construcción de una represa de relaves como parte de la modernización de una mina de oro. La verificación se centró en asegurar que las prácticas constructivas no representen una amenaza para el medio ambiente local. Los resultados de la inspección indican que no se identificaron riesgos ecológicos significativos relacionados con la construcción de la represa. Este hallazgo es relevante en el contexto de la modernización de la infraestructura minera en la zona. Las autoridades competentes llevaron a cabo la revisión para garantizar la sostenibilidad de las operaciones y la protección del ecosistema. La empresa minera ha declarado su compromiso con el cumplimiento de las regulaciones ambientales. Se espera que la represa de relaves contribuya a la eficiencia en la gestión de residuos mineros.