Francia enfrenta una ola de calor intensa que ha provocado la declaración de alerta roja en más de un tercio del país, afectando a 53 millones de personas. Las autoridades han cancelado eventos deportivos al aire libre y prohibido el consumo de alcohol en lugares públicos durante las celebraciones de la Fête de la Musique. Se han activado niveles de alerta naranja y roja en 80 de los 96 departamentos administrativos, con pronósticos de temperaturas superiores a los 40°C y máximos históricos en numerosas estaciones meteorológicas. El gobierno francés ha desplegado recursos significativos, incluyendo 5,000 policías y 2,500 profesionales de la salud, para hacer frente a la emergencia. Se han habilitado fuentes de agua y se distribuye agua potable gratuita en establecimientos comerciales. Las autoridades locales han limitado o cancelado eventos y restringido la venta de alcohol, especialmente en París, donde se prohíbe su venta cerca del Sena. El primer ministro francés ha liderado reuniones de emergencia para coordinar la respuesta a la crisis.