El exentrenador de NSW, Brad Fittler, ha ejercido presión sobre los jugadores del equipo tras las críticas dirigidas a su predecesor, Laurie Daley. Fittler responsabilizó a los jugadores por el rendimiento del equipo, sugiriendo que deben asumir mayor responsabilidad. Esta declaración se produce en medio de un debate público sobre la dirección y el futuro de los Blues. La crítica implícita apunta a que el desempeño de los jugadores fue la causa principal de las preocupaciones, no la estrategia de Daley. Fittler no detalló las críticas específicas a Daley, enfocándose en la necesidad de que los jugadores mejoren su juego. La situación genera tensión dentro del equipo y alimenta la discusión sobre las expectativas para la próxima temporada. Se espera que esta declaración motive a los jugadores a mejorar su rendimiento y justificar la confianza depositada en ellos.
