Un aficionado logró engañar a varios jugadores de la selección inglesa con una broma que rápidamente se viralizó en redes sociales. El engaño ocurrió antes de un partido, aunque no se especificó cuál. La "broma" consistió en una grabación falsa, cuyo contenido exacto no fue detallado en la información disponible. El video de la situación se convirtió en un éxito viral, generando amplia repercusión en línea. Las reacciones de los futbolistas al caer en la trampa fueron ampliamente compartidas. No se reportaron consecuencias disciplinarias ni reacciones oficiales por parte de la federación inglesa. El incidente se considera una anécdota humorística por la mayoría de los usuarios en redes sociales.
