La Unión Europea (UE) reconoció este martes su incapacidad para obligar a las editoriales a mantener disponibles videojuegos que ya no se comercializan. La decisión responde a una petición ciudadana con más de un millón de firmas que solicitaba medidas para evitar que juegos populares se vuelvan injugables. La UE argumenta que las leyes de propiedad intelectual y derechos de autor impiden imponer una obligación legal en este sentido. En lugar de una regulación, la UE se enfocará en desarrollar un código de conducta voluntario con la industria y representantes de consumidores. Este código buscará asegurar los derechos de los jugadores, incluyendo posibles compensaciones. Los impulsores de la petición planean buscar el apoyo del Parlamento Europeo para modificar la Ley de Justicia Digital y abordar el problema. Creen que la situación encaja dentro del espíritu de la ley, que busca proteger los derechos digitales de los consumidores.
