La Unión Europea ha impuesto una veda a la importación de carnes procedentes de Brasil, citando el uso excesivo de antibióticos en la producción ganadera como justificación. Esta medida arancelaria se produce a tan solo seis meses de la implementación del acuerdo comercial entre la UE y Mercosur, generando incertidumbre sobre el futuro de la relación comercial. La decisión ha sido interpretada como una victoria para el fuerte lobby agrícola europeo, históricamente crítico con la agroindustria sudamericana. Brasil ha expresado su desacuerdo con la medida, argumentando que cumple con los estándares sanitarios internacionales. La veda podría afectar significativamente las exportaciones brasileñas y las expectativas de crecimiento económico asociadas al acuerdo Mercosur-UE. Se espera que las negociaciones continúen para resolver la disputa y evitar un impacto mayor en el comercio bilateral.