Un vuelo de EasyJet con destino a Kos despegó desde una posición incorrecta de la pista en el aeropuerto de Manchester, reduciendo considerablemente la distancia disponible para el despegue. A pesar de que el Airbus A320 logró despegar sin incidentes, la investigación reveló graves implicaciones para la seguridad. El error se atribuye a una equivocación en la cabina de mando. La AAIB (Agencia de Investigación de Accidentes Aéreos) subraya los riesgos asociados a la disminución de la longitud de la pista durante el despegue. El informe destaca que las condiciones climáticas adversas podrían haber agravado la situación. Las autoridades están revisando los protocolos para evitar errores similares en el futuro.