El gobierno de los Países Bajos, liderado por Jetten, se prepara para invertir millones en un nuevo avión presidencial. Según fuentes de La Haya, el actual avión gubernamental, el PH-GOV, con menos de diez años de antigüedad, será puesto a la venta. La decisión se debe a la transición de la aerolínea KLM a una flota exclusiva de Airbus, abandonando los Boeing 737. Esta medida implica que el mantenimiento y la operatividad del PH-GOV se volverían más complejos y costosos. La adquisición de un nuevo avión se considera necesaria para asegurar la continuidad de los viajes oficiales del gobierno. La situación ha generado controversia debido a la reciente compra del PH-GOV y el gasto público que implica su reemplazo.
