Una nueva ley de reestructuración de deudas en Grecia, que entrará en vigor en septiembre, beneficiará a aproximadamente un millón de de personas con dificultades financieras. La normativa permitirá a los deudores evitar la ejecución hipotecaria ofreciendo propiedades como alternativa de pago. Además, se contemplan quitas de deuda y la reducción de las cuotas mensuales. La ley también ofrece una segunda oportunidad a aquellos que previamente intentaron una reestructuración pero no pudieron cumplir con los términos. Se podrán presentar nuevas solicitudes para renegociar las deudas. El objetivo principal es facilitar la reincorporación financiera de los ciudadanos y evitar la pérdida de sus hogares. Esta medida busca aliviar la carga de la deuda para un amplio sector de la población griega.